
No… no es la obra de Gabriel García Márquez. Es una reunión de Consorcios, mas especificamente una reunión de remoción. Tan especiales son estas reuniones, es como jugar en otro nivel, un nivel mucho mas complicado. Donde abundan los malentendidos, ¿qué es lo que se debe hacer? ¿Debe el administrador defender su trabajo al limite de lo que la ley le permite?
Yo creo que si… en varias reuniones abundan los prepotentes, gente que hace su propio juego para sus propios intereses (morosos casi siempre), como tambien abunda la gente correcta, la gente profesional, no puedo sacarme de la cabeza la pregunta que me hizo un consorcista (por demas educado pero no por eso menos peligroso), me preguntó, Señor, por qué se quiere quedar, aun cuando la mayoria de los propietarios quiere su remoción? Y yo le respondo, con seguridad, que me quedo por que si la mayoria quisiera que renuncie a mi cargo, lo tendria que hacer… entonces claramente no es la mayoria la que decide, si no, no tendrian que hacer todos estos malabares (reuniones de consorcistas, junta de firmas, etc…) y aun así, es mi fuente de trabajo, y si quieren quitarmela, la voy a defender con uñas y dientes.
Aunque se vuelva insalubre, estamos dispuestos a trabajar de sol a sol para mantenernos, es el instinto de mejorar, me digo a mi mismo.
Como es bien sabido, los consorcistas tienen sus derechos como asi tambien lo tienen los administradores, y “derecho que no se ejerce se pierde“, por eso yo decido utilizar todos los elementos de la ley (las medidas cautelars, de no innovar… como explica sagazmente Gabas en sus libros), para sostenerme en el consorcio.
Pero, la pregunta queda ¿Por qué se quedaria alguien en un lugar donde no lo quieren? Capaz ud. tenga una mejor respuesta que yo…
PD: La historia continuo y muchos años pasaron de estos hechos, seguimos siendo los administradores y ‘sorprendentemente‘ el consejo renuncio a su cargo cuando se traslujo que la propietaria que defendia a capa y espada los ‘intereses del consorcio’ tenia un interes personal detras.




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